lunes, 19 de junio de 2017

Para el olvido


Del momento en que tomó aire para iniciar su ataque de las cuerdas, la nariz comenzó a picarle con insistencia. Del momento en que tomó aire para iniciar su ataque de las cuerdas, supo que se trataba de un concierto para el olvido.

viernes, 16 de junio de 2017

Fruto del azar

...Vieuxtemps siempre pensó que lo mejor era no bautizar un texto hasta que lo hubiese terminado y releído un par de veces, por ello es que la mayoría de sus obras póstumas han salido a la luz pública tituladas con algún número que no encierra el más ligero significado, salvo ser meramente un fruto del azar.
Aunque hasta la fecha de hoy existen fervososos adeptos que aseguran que tras estos aleatorios rótulos se esconde un sistema que, de descifrarse de modo correcto, dará pie a comprender la cronología de su acervo literario en totalidad.

Cierto o no, sigue siendo un misterio si se trata de guiones ambientados en distintas órbitas de un mundo contemporáneo y simultáneo o bien son independientes entre sí. Al autor poco interés le causaba ser claro en este punto, es más, parece que jugaba con el lector para que dicha conclusión fuera elaborada sin prejuicios e ideas preconcebidas. Lo cierto es que la pluma de Vieuxtemps sigue, y seguirá por muchos siglos más, deleitando a quienes gozan del suspenso y de la buena poesía.

martes, 13 de junio de 2017

Los análisis de Brunito

- Entiendo, los perros representan el inconsciente, básico intuitivo y concreto. Los pájaros y su vuelo, el dominio consciente de los procesos ejecutivos. ¿Y las ranas?, ¿Qué son las ranas?.

- Para integrar ambas dimensiones sin problema a medida que el niño se hace adolescente y luego hombre, se requiera de algo indispensable en la vida del ser humano: el sexo. Eso representan las ranas en ese cuento en particular. Allí es que se materializa la libertad de nuestro protagonista.

viernes, 9 de junio de 2017

11-11


Le resultaba muy curioso que justamente 11 de sus mejores amigos estuvieran de Cumpleaños el día 11 de Noviembre.

lunes, 5 de junio de 2017

Solución imprevista

A pesar de que la casa era cómoda y tenía suficiente espacio para lo que más le importaba, sus nutridas colecciones de los más variados objetos, algo faltaba. No se había preocupado de eso en demasía al momento de comprarla, ni tampoco al mudarse.
Entre viaje y viaje no había sido necesario, hasta ahora, que por fin se dio cuenta de que carecía de un lugar para escribir.
Poco a poco fue juntando las cosas necesarias, ya fuera haciendo trueques o bien por donaciones de amigos que querían pronto leer algún libro nuevo producto de su trabajo.
Aparecieron sillas, plumas, dos máquinas de escribir totalmente funcionales, una lámpara que recreaba el Taj-Majal, un tintero con forma de cabeza de venado, varias resmas de papel y recortes de periódicos que podrían servirle de inspiración o que reseñaban sus obras anteriores.
Faltaba el escritorio.
Trató de comprar alguno, pero al verle los dependientes elevaban los precios a cifras estratosféricas. Trató de trocar alguno, pero le habría significado desprenderse de cosas valiosas.
Cuando pintaron la casa, los maestros armaron un par de caballetes que quedaron ignorados en el patio al ser cubiertos por un trozo enorme de tela, que antiguamente fuera un globo aerostático.
Tal vez podrían ser de utilidad, pero faltaba una cubierta. No podía ser cualquier trozo de madera, debía ser especial; con historia previa.
Buscando mentalmente solución al problema, cargó la pipa y salió a caminar por la playa. Tal vez cortar uno de los pocos árboles que allí había podría ser una buena alternativa, pero no quería ser titular de prensa ni protagonista de comidillos al transgedir las leyes forestales.
¿Qué hacer?
Rompió sus cavilaciones una sospechosa silueta sobre las aguas del mar.
El oleaje arrastraba la puerta de un barco que seguramente se había desprendido de ella para perder peso. Dicha conclusión se basaba en que en uno de sus extremos observó, gracias a sus binoculares, una claraboya.

-Allí viene mi escritorio- Pensó, mientras su rostro esbozaba una socarrona sonrisa.