miércoles, 16 de agosto de 2017

Teitelbaum

Sacar a pasear a una línea es algo que jamás se me habría ocurrido. Recorrer tanta distancia con ella es insólito, multiplicarla a placer es una habilidad misteriosa que admiro y me sorprende. Hacerla invisible al ojo humano, difuminarla, multiplicarla a discreción. 
¿Cuántas líneas cabrán en un muro? 
Se hace necesario portar un monóculo para determinarlo, una camisa blanca pulcrísima y un pantalón oscuro como uniforme.

Aunque tal vez, independiente de ello, sean capacidades exclusivas de William Kentridge.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Kyoto

Sabiendo como son de disciplinados en oriente, prefiero recibir este premio antes que el Nobel.

domingo, 6 de agosto de 2017

La perla más rara

Mientras Negrete cantaba con ese vozarrón aterciopelado y su vibrato sufriente, hizo memoria de la primera vez que recordaba haberlo escuchado. Se le vino encima un pensamiento furtivo de infancia: ¿Por qué sufre tanto este tipo por una mujer? Cuando era pequeño pensó que se trataba de una exageración propia de las películas de mariachis.

Ahora, que estaba tan perdido y volvía a perder, se daba cuenta de que el cariño comprado no sabe querernos ni puede ser fiel, que la paz del alma no se compra con dinero. Entre sollozo y sollozo no tenía reposo por ello cayó en cuenta de que a la que se va no es fácil olvidarla. 

A causa de esas querencias que lo traían chueco reconoció finalmente que ella era la elegida; la perla más rara.

Con angustia infinita le dijo mil veces adiós, pues su suerte echada estaba. Como obligarla a amarlo no podía, para olvidarla venían canciones a alegrarle la vida. Como un peregrino, sin rumbo ni fe, se aguantó y se río; como los machos.

jueves, 3 de agosto de 2017

Todo es cosa de matices

E: Buenas tardes, Miguel.
M: Buenas tardes y gracias por la invitación.
E: Espero no haber dejado nada fuera en esta pequeña introducción que hice de tu carrera como guitarrista.
M: Has cubierto todo, maravilloso.
E: Vamos a lo que nos convoca. Se ha hablado mucho de ti en los medios, los periódicos han escrito mucho de ti. Te han tildado de misterioso guitarrista, de niño de los dedos de oro, de ángel de las cuerdas. Apenas has llegado a los veinte años y en período de tiempo muy corto te has encumbrado en cúspide de la fama por integrarte a la super banda Damas y Caballeros. Estás rozando el cielo y al parecer esto recién comienza.
M: Estoy tratando de hacer lo mejor que puedo y de ser un aporte musical al grupo.
E: ¿Te acostumbras al estrellato?
M: Creo que es muy pronto para decirlo, todavía no lo he digerido del todo. Solo el tiempo dirá, por ahora estoy enfocado en mantener fresco el repertorio, tomando el ritmo de las giras y adaptándome a la dinámica de la banda
E: ¿Qué fue lo que más te sorprendió cuando comenzaste a tocar con ellos?
M: Que no sabían afinar ni tampoco usar matices.