La figura de
un dragón lanzando fuego corona el cartel, escrito en caracteres orientales, que
se se me hace imposible de descifrar. Guirnaldas y lámparas de luces LED, con
forma de pequeñas flamas, son el marco del texto. Cuando me acerco, noto que
cada uno de los símbolos ha sido castellanizado, escrito con una tipografía
pequeña. Dong Sheng Jiu Ja logro leer, pero se transforma en un sin sentido, un
mero ejercicio fonético. Hay un acuario repleto de peces koi, una cajera con
cara de pocos amigos que habla a un pequeño, regañándolo probablemente, quien
responde tornando los ojos cuando la mujer termina cada frase. Las mesas son de
una madera oscura bellísima y pulida, los manteles de una seda fina que brilla
ostentando su pulcritud. Acuarelas de muy buena factura cuelgan de las paredes,
todas son una postal de algún rincón de china. En el espacio vacío donde
debiera ir una de ellas, han colocado globos de material brillante, metálico, en
colores azul, rojo y plateado. Cada uno es una letra que completa una frase:
Viva Chile.
miércoles, 7 de octubre de 2026
Fiestas Patrias
viernes, 2 de octubre de 2026
Cosa de talentos
Con solo mirarlos se le hizo evidente.
No había talento alguno en esa sala.
Para la escritura, al menos.
Para hablar de sí mismos, auto
complacerse y desvirtuar la realidad, seguramente, sí.
domingo, 27 de septiembre de 2026
Amistad
No era un momento romántico…
Para nada.
Simplemente éramos dos amigos
cuidándonos, queriéndonos, conversando de la vida, de proyectos artísticos, de
ideas a futuro. Fumando tabaco y tomando cerveza, por el placer de hacerlo, en
las cercanías de esa ancha avenida.
No era un momento romántico…
Pero en el momento que nos tomamos
de la mano y entrelazamos nuestros dedos, el mundo se remeció.
viernes, 25 de septiembre de 2026
Té
Anoche tomé la taza de té más exquisita que podría desearse.
En realidad, lo menos importante fue el té.
viernes, 11 de septiembre de 2026
Pájaros de fuego
jueves, 3 de septiembre de 2026
Carta de...
No sabía cómo redactar una carta de motivación.
Leyó sobre el asunto, se informó
bastante, estudió, preguntó a varios de sus colegas.
Pospuso la tarea por varios días,
en los que se sorprendió engañándose a sí mismo. Jjustificando su procrastinación,
aplazando el sentarse a escribir, postergando el enfrentarse a la hoja en
blanco, posponiendo la elaboración del importante documento.
Un par de semanas después, por
fin, logró concretar la tarea. Fumó un cigarrillo, otros después. Sacó a pasear
al perro, ordenó la terraza, podó los árboles, lavó la ropa, hizo el aseo de la
cocina, escuchó a Led Zeppelin, jugó un rato con el gato, preparó algo de comer…
Terminada la jornada leyó la
carta.
No estaba motivado.
lunes, 31 de agosto de 2026
martes, 25 de agosto de 2026
viernes, 14 de agosto de 2026
Bases
Inciso 7.a.u. Certifíquese, mediante las presentes bases
que todo lo contenido en ellas, para efectos legales y jurídicos, es
irrelevante, ya que esta convocatoria esta arreglada para que la gane el yerno
del alcalde.
viernes, 7 de agosto de 2026
Boceto de Andrés Carín
Carín mayor y más grande
por eso Arbel le envidiaba
Carín era buen escritor
Arbel poeta
Carín asesinó a Arbel sin quererlo:
antes nadie fue desvivido.
(Carín descubrió la muerte para los hombres de mala pluma).
Arbel lo tentó
—Carín, de birome liviana, sedentario, conservador y usurero
Arbel gritaba a los vientos—
VHS prefirió mentir y mentirse
al ver
el bulto
en el
suelo.
lunes, 3 de agosto de 2026
Resemblanza de un maldito
Gustav Utretch(1937)
Nació en Malos Abres, donde aún vive recluido en un manicomio. Jefe y fundador del partido rojolibertario. Durante la invasión de los coscovitas colaboró activamente en el presunto asesinato masivo de la tribu corcovolense. Partidario del uso activo del racismo, la xenofobia y el humor aburrido, lleva una barba blanca y se encuentra en delicado estado de salud mental que le envuelve en un manto de fantasía profética y supersticiosa. Mi amigo personal, el Dr. Magumbo Chalapi es quien me ha facilitado sus manuscritos para inclusión en esta antología. Su esposa e hijos insisten en su inocencia y liberación, aduciendo a que fueron espíritus alienistas los que le obligaron a cometer las atrocidades retorcidas por las que espera condena de la justicia.
viernes, 31 de julio de 2026
Escucha activa
Siempre, ante la falta de talento en el escenario, queda la opción de grabar previamente tus instrumentos y disfrazarte de algo que distraiga al público.
Total, la gente a lo que menos va
a los conciertos es a escuchar.
martes, 28 de julio de 2026
La princesa preciosa
A pesar del nombre que se ha dado al lienzo La princesa preciosa, la mujer, con mayor precisión la adolescente, que aparece en el marco, en rigor, jamás llego a serlo. Se trata de Giannina Sperto, hija ilegítima del Conde de Tristiani y su amante Paula di Franchi.
La pintura, por muchos años de
autor desconocido, ha sido certificada con un Vecchio original gracias a las
pruebas de carbono14, trazabilidad de materiales y pericias realizadas por
expertos en las técnicas utilizadas por el multifacético pintor. Los análisis,
que han tomado doce años, han permitido a los investigadores determinar el
período que le tomó a Vecchio terminarla, el lugar de origen y otros detalles
históricos sobre la motivación para emprender el proyecto.
Ad portas de la boda de Giannina,
como regalo y ofrenda, Vecchio hizo le hizo la promesa de plasmar, año tras
año, una imagen de su ahijada que documentara sus cambios y, además, se
transformara en una serie de óleos que ella podría vender ante cualquier
emergencia. El artista solo llegó a retratar a Sperto una sola vez. Ella
falleció a los pocos meses por complicaciones de un embarazo con solo quince
años de edad.
viernes, 24 de julio de 2026
Panorama
Y aquí estoy…
Un Viernes por la noche estudiando aperturas y defensa siciliana con una señora que bien podría ser mi madre. ¿Será este el panorama preferido por los jóvenes de mi edad? Lo más curioso es que, contra todo pronóstico, lo estoy disfrutando.
sábado, 18 de julio de 2026
Malos amigos
Tuvimos que hacer tiempo para esperarles.
Cuando llegamos, se habían comido todo, no nos guardaron
nada.
Menos mal, pasamos a comprar nuestros bebestibles y algo
para “compartir”.
Un breve pestañeo y se comieron, nuevamente, todo.
Fui al refrigerador por una de las cervezas que llevamos,
faltaba una.
Le pedí un cigarrillo a uno, puso mil excusas.
Otro, para ayudarlo a no quedar mal, le propuso me dejara un
par de pitadas.
Esperé.
Me hizo una señal.
Me entregó una colilla lista para ser tirada a la basura.
Quise compartir mi música.
No fueron capaces de permanecer cinco minutos en silencio.
Son malos amigos.
Pero, por suerte, no son mis amigos.
domingo, 12 de julio de 2026
Horas extras
No estaba contento…
Me preocupaba mucho el negocio, el productor salió de su jaula para
apresurarnos y el Cotorra no aparecía por ninguna parte. Que le llamáramos, que
lo fuéramos a buscar, que apareciéramos por su casa. Maldito productor hijo de
puta. ¿Después de cinco discos no sabía cómo actuaba el Cotorra?
Y yo, como siempre, solo por ser el maldito saxo alto de esa improvisada
banda tuve que asumir de director. Detesto hacerlo, pero, al menos, me pagarían
unos cuantos morlacos más por eso.
Hice unos arreglos simples, nada pretencioso, notas largas que dejaban
respirar a la música y que podían ser contundentes cuando fuera necesario. Todo
mundo sabe que lo mío no es la rapidez, pero en precisión y uso de los matices
soy el mejor. Años de tocar con los mejores te hacen, salvo que seas un maldito
burro o un sordo, experto en algo. A mí el creador me premió con eso, con poder
bajar al pianísimo más inaudible y luego reventar los témpanos con el fortísimo
más atronador.
Los muchachos tampoco estaban contentos…
Muchachos digo como una expresión, yo era el único
mozalbete en ese grupo de existencialistas, filósofos y profesores que habían tenido
que dedicarse a la música porque el gobierno les había exiliado de sus
funciones por pensar distinto. Tenían que callarse mucho por su origen mestizo
y porque las ideas revolucionarias no eran bienvenidas. Partiendo de la base de
que nuestra música era basureada, demasiado incomprensible para la población
gazmoña y arribista de esos tiempos.
Comprendía su insatisfacción. Todos éramos
mercenarios en esa sala. No íbamos a tocar por gusto, era un mero trabajo.
Incómodo, del sistema, sin sangre, muerto. Pero había que hacer dinero. Y el
idiota, el genial imbécil de Cotorra, nunca había entendido bien cómo funcionan
las manos invisibles de los clubes, los estudios, el marketing o la mera
supervivencia. Si no grabábamos pronto, nos despedirían.
Finalmente llegó. Unas cuatro horas después de lo
acordado. Haciendo bromas malas, chistes sacados de alguna tira cómica y con
una pistola de agua en la mano. Cuando comenzó a leer los arreglos empezó a
payasear con que no los comprendía. Que las líneas melódicas no tenían
desarrollo, que las percusiones eran muy predecibles, que esto, que lo otro.
El productor estaba cabreado, pero de alguna forma
interesado en Cotorra y en su discurso. Yo ofendido, casi que en un rincón.
Decidí girarme en la silla y estudiar escalar mientras él obstinado, rayaba con
su lápiz grafito todo, borroneaba por aquí, borroneaba por allá.
Los nervios del productor colapsaron, se notaba en
su mirada que ya estaba mosqueado. Sacó un cigarrillo (no estaba
permitido en el estudio) lo que nos alentó a todos a hacer lo mismo. Apuró las
bocanadas y me dejó a cargo, el desgraciado se fue y nos abandonó, no sin antes
dejar todo listo para presionar un botón y comenzar a grabar.
Cotorra estaba contento…
El gordo infeliz reía y reía. Cuando por fin se
compuso, hizo una seña de silencio con la mano, como para provocarnos. Se metió
la mano en las faltriqueras del saco y fue repartiendo, uno por uno, un fajo de
billetes a cada miembro de la banda. Batería, contrabajo, tenor, marimba, trompeta y a mí. Se dejó dos para él.
Abrió la puerta y se cercioró de que el productor
no se hubiese quedado en alguno de los pasillos. Disparó con la pistola de agua
al aire y antes de que el líquido llegase al nivel de su cabeza se bebió el
chorro de un salto. El olor a whisky se hizo patente, eso y el humo del
cigarrillo nos hizo sentir como en uno de los clubes. Apagó varias de los focos, pulso el botón de grabar, con lo que las luces rojas de silencio
comenzaron a funcionar, y dijo:
- Vamos a grabar el maldito jingle, pero antes de
eso vamos a grabar un tema que preparé, se llama Horas extras.- Dijo burlón,
sabiendo que su pantomima había trabajado a la perfección, porque, con todas su
excentricidades, el Cotorra consiguió que nos pagaran sobre tiempo. Se sentó al
piano y tocó como una bestia, con mucho shuffle, con tremendo feeling y
haciendo unos fraseos endemoniados que solo él podía hacer.
El estudio fue, por doce horas, totalmente nuestro.
En ese lapso logramos grabar, íntegramente, el tema y una docena de variantes improvisadas. El maldito disco que veníamos pensando desde hacía meses, por fin se hizo realidad.
martes, 7 de julio de 2026
Pertenencia
Una noche, mientras caminaba a su departamento, pensaba: Yo
no pertenezco a este lugar.
La verdad es que jamás he sentido pertenecer a ningún sitio.
domingo, 28 de junio de 2026
jueves, 25 de junio de 2026
La psicóloga
La psicóloga me recomienda dejar de preocuparme por los demás y centrarme solo en mí.
La psicóloga no ha enfrentado
violencia intrafamiliar.
La psicóloga no ha recibido un
disparo de parte de su “padre”.
La psicóloga no ha tenido que
irse de su casa para poder sobre vivir.
La psicóloga no ha dormido una
sola noche en la calle.
La psicóloga no sabe los que es
la desaparición forzada.
La psicóloga no ha sido víctima
de un secuestro.
La psicóloga no debe cuidarse del
cáncer.
La psicóloga no se ha prostituido
jamás.
La psicóloga no padece de diabetes.
La psicóloga no ha intentado
acabar con su vida.
La psicóloga no ha pasado por
rehabilitación.
La psicóloga no ha sido violada.
La psicóloga no ha experimentado
el hambre.
La psicóloga no sufre trastornos del
sueño.
La psicóloga no ha resistido
torturas.
La psicóloga no conoce a mi
familia.
Al diablo la psicóloga.
jueves, 18 de junio de 2026
Olvido
La creación tiene rutas
de anómalos recorridos,
¿Cuántas ideas geniales
han quedado en el olvido?
martes, 9 de junio de 2026
Indio
Mi forma de pelear, no lo sabía
en esa época, era la misma que mis ancestros tuvieron. No sabía lanzar golpes,
levantar guardia o hacer esas ridículas coreografías que mis camaradas tenían por ritual antes de asestar el primer puñetazo.
Solo me quedaba esperando a mi
rival para tomarlo del pecho y arrojarlo al suelo en un movimiento
perfectamente coordinado que le dejaba sin opción de defenderse. La cuarta vez
que me hicieron ir a inspectoría, antes de castigarme, la autoridad a cargo del
orden me señaló que así, justamente, era como peleaban los mapuche.
Eso, junto a las clases de box
que me obligó a tomar mi padre, pensando, erróneamente, que me darían
escarmiento al integrarme con chicos, en promedio, cinco años mayores que yo,
me transformaron en una amenaza inclasificable para mis compañeros de colegio.
Me veían pequeño, silencioso,
desafiante, misterioso y, gracias ello, me salvé de sus arteros ataques. Los
pocos que lo intentaron terminaron en enfermería con más de alguna herida,
desacreditados por los maestros que no podían concebir que un niño tan diminuto
pudiera derrotar a otros tanto más grandes, nutridos y de cursos superiores. En
algún momento dejaron, siquiera, de intentarlo.
No obstante, mis técnicas de
lucha eran vulnerables a la discriminación, el racismo y las ofensas por tener
un apellido de “indio”.
miércoles, 3 de junio de 2026
Mecenas
Fueron semanas en que tuvo el lienzo, prácticamente, escondido. Fuera de su vista. Oculto, aunque no quería reconocerlo, detrás de obras que no eran urgentes, importantes, exigentes en lo artístico o, simplemente, atractivas para él.
Cada mañana recordaba la
severidad de su mecenas al pedirle avances.
Al mediodía les costaba comer el
más mínimo bocado, la garganta se le apretaba.
Por las tardes se recriminaba su
falta de disciplina.
Por las noches, solo por calmar
la conciencia, se castigaba un poco, de la boca hacia afuera, lanzando insultos
cuando se miraba al espejo antes de ir a la cama.
Esto se transformó en su rutina.
Evitaba, por tanto, salir del
taller. Salvo que fuese estrictamente necesario.
Compraba lo indispensable en el
pueblo y volvía a recluirse con gran diligencia.
A tanto llegó el encierro auto
impuesto que su mecenas pensó, faltando solo un par de jornadas para la entrega
del proyecto más importante de la carrera del pintor, que la muerte del
talentoso artista era una realidad concreta.
Acudió a visitarle.
En el taller el silencio era casi
absoluto.
Ante la quietud reinante el
mecenas entró, sin golpear la puerta.
Allí estaba el pintor, dedicado
de lleno a la tarea.
Parecía más productivo que nunca,
pintando a toda prisa.
Desplegaba una paleta de colores
exquisita, con matices y texturas del todo realistas, consiguiendo movimiento y
calidez en sus trazos, plasmando en la tela una increíble postal, igual de
genial que espeluznante.
Apenas sintió la ajena presencia,
el pintor espetó: “No recuerdo desde cuándo, pero un espíritu desconocido está
guiando esta mano mía”.
En seguida, con todo el peso de
su cuerpo, el pintor se estrelló contra el piso en un desmayo tan aterrador
como su póstuma obra maestra.
sábado, 23 de mayo de 2026
Pies
Me cargan los pies…
Verlos.
Tocarlos.
Imaginarlos.
El colmo, olerlos…
A todo eso súmale que la desgraciada naturaleza me ha dado
dos.
No solo detesto los míos.
Detesto todo tipo de pies.
Los pies y las cuotas.
Los pies de página.
Los pies y los dividendos.
El pie de metro.
El pie-nso, luego existo.
Los archi-pié-lagos...
Incluso, a veces, odio un poco el pie de limón.
viernes, 3 de abril de 2026
Imagen crucificada
dice ser, de Cristo, aliada
mientras expone en los templos
su imagen crucificada?
sábado, 21 de febrero de 2026
Tricahue Soy
Hoy me llaman barranquero,
tricahue los
más antiguos,
me
distinguen por mi pecho
de carmín y
amarillo.
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Aunque
verdosa es mi capa,
soy azul,
igual que el cielo,
cuando se
extienden mis alas
y las
acaricia el viento.
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Me poso
sobre las ramas
duras
semillas engullo,
las rompo
con pico y patas,
símbolos de
estoico orgullo.
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Solo
una pareja tengo
con ella
construyo el nido
y en bandada
me establezco
donde chocan
muro y río
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Texto de la canción ganadora del Festival del Loro Tricahue de Los Queñes, Romeral, 2026



