Breves
Verba volant, scripta manent.
jueves, 18 de junio de 2026
martes, 9 de junio de 2026
Indio
Mi forma de pelear, no lo sabía
en esa época, era la misma que mis ancestros tuvieron. No sabía lanzar golpes,
levantar guardia o hacer esas ridículas coreografías que mis camaradas tenían por ritual antes de asestar el primer puñetazo.
Solo me quedaba esperando a mi
rival para tomarlo del pecho y arrojarlo al suelo en un movimiento
perfectamente coordinado que le dejaba sin opción de defenderse. La cuarta vez
que me hicieron ir a inspectoría, antes de castigarme, la autoridad a cargo del
orden me señaló que así, justamente, era como peleaban los mapuche.
Eso, junto a las clases de box
que me obligó a tomar mi padre, pensando, erróneamente, que me darían
escarmiento al integrarme con chicos, en promedio, cinco años mayores que yo,
me transformaron en una amenaza inclasificable para mis compañeros de colegio.
Me veían pequeño, silencioso,
desafiante, misterioso y, gracias ello, me salvé de sus arteros ataques. Los
pocos que lo intentaron terminaron en enfermería con más de alguna herida,
desacreditados por los maestros que no podían concebir que un niño tan diminuto
pudiera derrotar a otros tanto más grandes, nutridos y de cursos superiores. En
algún momento dejaron, siquiera, de intentarlo.
No obstante, mis técnicas de
lucha eran vulnerables a la discriminación, el racismo y las ofensas por tener
un apellido de “indio”.
miércoles, 3 de junio de 2026
Mecenas
Fueron semanas en que tuvo el lienzo, prácticamente, escondido. Fuera de su vista. Oculto, aunque no quería reconocerlo, detrás de obras que no eran urgentes, importantes, exigentes en lo artístico o, simplemente, atractivas para él.
Cada mañana recordaba la
severidad de su mecenas al pedirle avances.
Al mediodía les costaba comer el
más mínimo bocado, la garganta se le apretaba.
Por las tardes se recriminaba su
falta de disciplina.
Por las noches, solo por calmar
la conciencia, se castigaba un poco, de la boca hacia afuera, lanzando insultos
cuando se miraba al espejo antes de ir a la cama.
Esto se transformó en su rutina.
Evitaba, por tanto, salir del
taller. Salvo que fuese estrictamente necesario.
Compraba lo indispensable en el
pueblo y volvía a recluirse con gran diligencia.
A tanto llegó el encierro auto
impuesto que su mecenas pensó, faltando solo un par de jornadas para la entrega
del proyecto más importante de la carrera del pintor, que la muerte del
talentoso artista era una realidad concreta.
Acudió a visitarle.
En el taller el silencio era casi
absoluto.
Ante la quietud reinante el
mecenas entró, sin golpear la puerta.
Allí estaba el pintor, dedicado
de lleno a la tarea.
Parecía más productivo que nunca,
pintando a toda prisa.
Desplegaba una paleta de colores
exquisita, con matices y texturas del todo realistas, consiguiendo movimiento y
calidez en sus trazos, plasmando en la tela una increíble postal, igual de
genial que espeluznante.
Apenas sintió la ajena presencia,
el pintor espetó: “No recuerdo desde cuándo, pero un espíritu desconocido está
guiando esta mano mía”.
En seguida, con todo el peso de
su cuerpo, el pintor se estrelló contra el piso en un desmayo tan aterrador
como su póstuma obra maestra.
sábado, 23 de mayo de 2026
Pies
Me cargan los pies…
Verlos.
Tocarlos.
Imaginarlos.
El colmo, olerlos…
A todo eso súmale que la desgraciada naturaleza me ha dado
dos.
No solo detesto los míos.
Detesto todo tipo de pies.
Los pies y las cuotas.
Los pies de página.
Los pies y los dividendos.
El pie de metro.
El pie-nso, luego existo.
Los archi-pié-lagos...
Incluso, a veces, odio un poco el pie de limón.
viernes, 3 de abril de 2026
Imagen crucificada
dice ser, de Cristo, aliada
mientras expone en los templos
su imagen crucificada?
sábado, 21 de febrero de 2026
Tricahue Soy
Hoy me llaman barranquero,
tricahue los
más antiguos,
me
distinguen por mi pecho
de carmín y
amarillo.
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Aunque
verdosa es mi capa,
soy azul,
igual que el cielo,
cuando se
extienden mis alas
y las
acaricia el viento.
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Me poso
sobre las ramas
duras
semillas engullo,
las rompo
con pico y patas,
símbolos de
estoico orgullo.
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Solo
una pareja tengo
con ella
construyo el nido
y en bandada
me establezco
donde chocan
muro y río
Tricachue
soy,
sí, ay, ay,
ay,
Tricahue
soy.
Texto de la canción ganadora del Festival del Loro Tricahue de Los Queñes, Romeral, 2026

