domingo, 30 de agosto de 2015

Celos

- Pero es que de todas formas, como y por donde se le miré es un pelotudo de proporciones dantescas.
- ¿Esa es tu opinión del protagonista?
- Obvio, mira que ir a matar a la mujer de sus sueños, al amor de su vida por un miserable pañuelo. Hay que ser muy… Además debe haber estado lleno de mocos.
- Eran otros tiempos, además date cuenta que fue todo un montaje en su contra. Fue víctima de las circunstancias.
- Nooooo, o sea, tremendos rollos que se pasó. Igual es buena la canción del sauce, lo malo es que a la chiquilla la matan después. Me dio pena esa parte.
- Eso es lo que producen los celos en los hombres, un descontrol total. Te dejan sumido en la irracionalidad.
- Estoy de acuerdo, sin control de la mente sobre tus actos te pones creativo.
- ¿Qué?
- Si po, para ver esas cosas, para completar los datos que no manejas y dar por cierto tanta tontera tienes que ser creativo. Cacha que yo conocí una mina que estuvo un año dándole jugo a un ex pololo. Se creó una cuenta de correo y le mandaba tonteras para inculpar a la polola que el compadre tuvo después, de puro celosa. Si hubiera usado esa energía en otra cosa habría tenido quizá que logro. Un año, un año entero.
- Una cosa si es cierta, si quitamos los celos a las obras de amor los guiones no se sostendrían o serían de nulo interés.
- Los celos venden. La gente es morbosa, quiere celos y muerte y chocolate y violencia intrafamiliar y todas esas volás locas medio cuáticas.
- ¿Te consideras celoso?
- No, nunca he sido tan creativo o llegado a ese tipo de cosas. Soy mamón, pero si no me pescan después de las patéticas llamadas para pedir segunda oportunidad, me hago humo. Pa’ que andar sufriendo por minas, si hay tanta huacha bonita a quien darle amor. Como esa de la mesa de allá, mira. Está bonita la tonta.
- Termina tu café, ya casi estamos en la hora de dar la prueba.
- Espero que no me hagan describir al moro de Venecia, entero gil. Mira que matar a su pareja, calcula 1603 y ya habían femicidios. Puro faltaba ponerles nombre.

jueves, 27 de agosto de 2015

Suerte perra


La busqué, si es cierto, la busqué. 
Siendo el ser más empírico y científico decidí probar.
¿Qué podría perder? Solo un par de minutos y las monedas que, de todos modos, jamás usaría para nada bueno.
La gitana estaba por allí.
Quise que me viera la suerte en la mano.
Se acercó, palpó mi brazo.
Me tanteó.
No pudo leerme las líneas, pues no había ninguna. 
Suerte tampoco, y quien sabe de cuando no la había.
Ni siquiera una mano tenía.
Jocoso, ¿No?

lunes, 24 de agosto de 2015

Tengo

Tengo el hábito
nocturno
de coser melopeas
a mi sustancia nigra
con hilo de papel

Guardo fantasías
en las despensas
para comerlas crudas
y algo rancias

Tengo el rostro
curtido de dolores

Tintas coloridas
dibujan en mi mente
amores imposibles

Tengo el alma escueta
llana
e incompleta

Tengo lento el olvido
la memoria implacable
el tiempo contado
estrecho el entendimiento

Llegará el día
en que me juzguen
ojalá

no muy severamente

viernes, 21 de agosto de 2015

¿Quiénes somos?

Nunca erigida Sibila por mérito propio, nunca de ubérrimo espíritu. Dotada estás de una sangre talismánica en las venas, que se pudre progresiva y silenciosamente. Me rodea tu noble indolencia, tu fingida distancia de monarca antiguo. Eres un caballero errante cuya única arma es una daga suicida, ante un concepto equivocado de la victoria. La victoria no es lo tuyo, derrotas y doblegas, pero a costa de destruir toda esperanza de vida, incluso la propia.
En griego antiguo cantaste, hiciste una misa en latín cuyos fúnebres acordes destrozaron todo a tu alrededor. Eres una melodía pulcramente ejecutada en tonos menores por una orquesta de cuerdas. Eres un coro de voces panegíricas fingidas, falsas y repugnantes. Melancólica comedia la tuya, ebúrnea voz que me recorre para entregarme un mensaje inconcluso, confuso, que me roe los huesos reblandecidos por el ácido corrupto de tus besos.
De tus besos no beberé ya jamás, de los escombros de tus caricias me lavaré con olvido, de tus miradas ingratas me alejaré.

¿Para dónde venimos?

¿De dónde vamos?

lunes, 17 de agosto de 2015

Felicidad cuestionable

Solo cruzo con verde,
Pago mis impuestos,
Respeto a los ancianos,
Me tomo del pasamanos al subir una escalera,
Uso audífonos en la micro,
Doy las gracias,
Tengo sexo solo con protección,
Boto la basura en su lugar,
Empleo siempre los cubiertos,
Lustro mis zapatos,
Dejo buenas propinas,
Como frutas todos los días,
Resuelvo los conflictos a tiempo,
Bebo con responsabilidad,
Doy el vuelto a caridad,
Me presento al saludar,
Voy a la iglesia,
Dejo bajar antes de subir,
Lavo mis dientes tres veces al día,
Tengo estado de deuda cero,
Uso casco para subir a la bicicleta,
Trato bien a los libros,
Me alegra el éxito de los demás,
Me mantengo la derecha cuando me adelantan,
Aprendo de mis errores,
Me río de todo chiste ajeno,
Uso las escaleras en caso de incendio,
Bebo un litro de agua diario,
Hago caso a los letreros del zoológico,
Recojo perros de la calle,
Expreso mis sentimientos,
Cumplo mis compromisos,
Pido las cosas por favor,
Mantengo la calma cuando hay un sismo,
Pago siempre mi pasaje de la micro,
Confío en los demás,
Recuerdo las fechas especiales,
Reciclo la mayoría de mis desperdicios,
Me entrego por completo cuando amo,
Pago las cuentas a tiempo,
Trato a la gente por su nombre,
Me acuesto temprano,
Hago mi trabajo lo mejor posible,
Cuido mi dieta,
Llego a la hora acordada,
Aplico los mandamientos,
Cuando quiero a alguien se lo hago saber.


Por todo eso es que no soy feliz.

jueves, 13 de agosto de 2015

Deseo imposible

Todo estaba muy arreglado y se veía hermoso. Le habían horneado una torta con forma de viola, uno de sus instrumentos favoritos.
Mucha gente que le quería de forma genuina estaba con él compartiendo el momento, en el que la alegría casi, casi llegó a inundar su corazón.
Eso hasta el momento de soplar las velas.
Pidió el deseo sin fe, sabiendo que la mujer de su vida nunca volvería a estar con él.