Amistad
No era un momento romántico…
Para nada.
Simplemente éramos dos amigos
cuidándonos, queriéndonos, conversando de la vida, de proyectos artísticos, de
ideas a futuro. Fumando tabaco y tomando cerveza, por el placer de hacerlo, en
las cercanías de esa ancha avenida.
No era un momento romántico…
Pero en el momento que nos tomamos
de la mano y entrelazamos nuestros dedos, el mundo se remeció.
No hay comentarios:
Publicar un comentario